Nuestro querido y nunca bien ponderado ayuntamiento quiere modificar la normativa municipal para castigar con ejemplar dureza a las personas que vayan en bicicleta o en patines por la acera. Estaría encantado si pudiera conocer el índice que accidentes que se producen a causa de la marcha de un bicicletero o un patinador por la acera y compararla con el índice de los accidentes de ciclistas atropellados (o patinadores) cuando se desplazan por la calzada.
Noto que la política del ayuntamiento es un poco esquizofrénica, por un lado pone carteles diciendo que dejemos el coche, que cojamos la bicicleta y por otro nos pega caña con la nueva reglamentación anticiclista y antipatinadora. Cualquier cosa antes que construir carriles-bici bien diseñados, mediante los cuales puedas desplazarte a cualquier parte de la ciudad y por supuesto ir a tu puesto de trabajo.
El otro dia oí al concejal de urbanismo decir que nuestra ciudad tiene más de ¡¡¡¡¡¡ 70 kilómetros de carril-bici !!!!!!!!, dice que somos la ciudad europea con más kilómetros de carril, (ja, ja, ja, ja, cómo son estos políticos) quizá ha contado el carril hacia el Saler y todos los caminos del bosque o quizá ha sumado los kilómetros del carril de l'Horta, hasta Puçol. Por cierto, estos dos últimos caminos son maravillosos para disfrutar del aire libre, pero para desplazarse a trabajar día a día no son muy útiles.
Voy a ser comedido y diré solamente que creo que el ayuntamiento se equivoca al hacer caso de las quejas de algunos ciudadanos que creen que los ciclistas son fanáticos o (literalmente) gilipollas, como decía un renombrado ¿periodista?, que van encima de la bicicleta alucinados y creyendo que así salvarán el mundo.
El ciudadano al que me refiero es un articulista del diario Levante-emv que dice que es crítico de cocina. Un aciago día de diciembre (ignoro si ha escrito más sandeces de ese tipo) publicó un artículo en el que arremetía de forma rabiosa contra los ciclistas, tachándoles de gilipollas, hippies fumados, fanaticos de lo alternativo, creo que, quizá de pequeño, no le enseñaron a montar en bicicleta, o no era muy habilidoso para ello y, ahora, se desquita con las personas que se desplazan en bicicleta por la ciudad, poniéndolos a todos en el mismo saco.
En fin, espero que las quejas que dice que recibe el ayuntamiento, no sean por accidentes provocados por los alucinados y fanaticos gilipollas que nos gusta desplazarnos disfrutando de los maravillosos espacios de esta ciudad (que los tiene) y sin hacer ruido.
Noto que la política del ayuntamiento es un poco esquizofrénica, por un lado pone carteles diciendo que dejemos el coche, que cojamos la bicicleta y por otro nos pega caña con la nueva reglamentación anticiclista y antipatinadora. Cualquier cosa antes que construir carriles-bici bien diseñados, mediante los cuales puedas desplazarte a cualquier parte de la ciudad y por supuesto ir a tu puesto de trabajo.
El otro dia oí al concejal de urbanismo decir que nuestra ciudad tiene más de ¡¡¡¡¡¡ 70 kilómetros de carril-bici !!!!!!!!, dice que somos la ciudad europea con más kilómetros de carril, (ja, ja, ja, ja, cómo son estos políticos) quizá ha contado el carril hacia el Saler y todos los caminos del bosque o quizá ha sumado los kilómetros del carril de l'Horta, hasta Puçol. Por cierto, estos dos últimos caminos son maravillosos para disfrutar del aire libre, pero para desplazarse a trabajar día a día no son muy útiles.
Voy a ser comedido y diré solamente que creo que el ayuntamiento se equivoca al hacer caso de las quejas de algunos ciudadanos que creen que los ciclistas son fanáticos o (literalmente) gilipollas, como decía un renombrado ¿periodista?, que van encima de la bicicleta alucinados y creyendo que así salvarán el mundo.
El ciudadano al que me refiero es un articulista del diario Levante-emv que dice que es crítico de cocina. Un aciago día de diciembre (ignoro si ha escrito más sandeces de ese tipo) publicó un artículo en el que arremetía de forma rabiosa contra los ciclistas, tachándoles de gilipollas, hippies fumados, fanaticos de lo alternativo, creo que, quizá de pequeño, no le enseñaron a montar en bicicleta, o no era muy habilidoso para ello y, ahora, se desquita con las personas que se desplazan en bicicleta por la ciudad, poniéndolos a todos en el mismo saco.
En fin, espero que las quejas que dice que recibe el ayuntamiento, no sean por accidentes provocados por los alucinados y fanaticos gilipollas que nos gusta desplazarnos disfrutando de los maravillosos espacios de esta ciudad (que los tiene) y sin hacer ruido.
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